Píldoras para Creativ@s: El control de cambios

Buenas de nuevo Paginativos,

Nuestro socio Ángel G. Ropero nos invita a detenernos en la importancia de un buen corrección.

¿Os acordáis cuando entregabais un trabajo en la escuela y el profesor lo devolvía lleno de tachones, marcas y comentarios? Según el profesor y lo bien (o mal) que estuviera el trabajo podía convertirse en un caos. Y encima todo rojo, un color muy agresivo que lleva a pensar en que algo está mal, cuando muchas veces la corrección es una sugerencia.

Cuando llenas un texto de correcciones, con tus comentarios entre paréntesis, sucede algo similar a recibir un examen de un profesor. Ese caos impide entender los cambios y requiere de un esfuerzo extra hacer las correcciones oportunas.

Pero hace poco he descubierto una herramienta perfecta en Microsoft Word (o en OpenOffice Writer, que es el gestor de textos que uso yo): el control de cambios. Solo tienes que activarlo (está en el menú Revisar, Editar en OpenOffice) y cada vez que modifiques algo, queda marcado. De esta manera, la persona que recibirá el texto solo tiene que aceptar (o rechazar) los cambios con un botón.

Consejo extra: en vez de introducir tus comentarios en el texto, usa la herramienta comentarios que puedes encontrar en Revisar en Word e Insertar, en Open Office. Así tenemos un texto más limpio y menos caótico.

Hasta la siguiente receta,

Píldoras para Creativ@s: La necesidad de un corrector

Buenas de nuevo Paginativos,

Nuestro socio Ángel G. Ropero nos invita a detenernos en la importancia de un buen corrección.

La etapa de corrección es tan (o, incluso, más) importante que la etapa de creación. Grandes historias pueden quedar opacadas por el hecho de un mal estilo o una inexistente corrección. Podéis pensar que no, pero se nota cuando el libro que tienes entre manos no ha pasado por una revisión.

Corregir no significa solo poner los acentos que el autocorrector se ha saltado. Corregir significa LEER (sí, en mayúsculas), comprender y solucionar los posibles errores. Y, siempre, debe hacerlo alguien externo al autor.

Sí, un escritor puede revisar su obra y pasar del borrador al texto final incluye cambiar cosas y corregir errores. Pero siempre estará condicionado por ser su creador: tiene la historia completa en la cabeza, la ha leído repetidas veces y es muy fácil que se pierda. ¿No os ha pasado que estáis leyendo y dejáis de ver las palabras? Por eso, es tan importante la figura del corrector, que LEE (en mayúsculas, sí) con atención y no se deja impresionar por la «maravillosa» trama.

Cuántas más personas lean una obra y más filtros pasen, mejor. Eso no significa que todo lo que digan sea correcto, somos humanos y todos nos podemos equivocar. Pero, 4 ojos ven más que dos y 8, más todavía.

Hasta la siguiente receta,

Portada de Cronostasis a través del tiempo, nueva entrega de la revista Libros Libres

A veces sentimos que el tiempo se detiene: un beso, una victoria en el último segundo, las llamas de una hoguera, las olas del mar… Esto es lo que se conoce como la cronostasis, palabra derivada del griego cronos (tiempo) y stasis (detenido). Nuestro cerebro nos engaña y nos hace ver cosas que no son. (Más información aquí)

Y como en Libros Libres nos encantan estas curiosidades, hemos dedicado nuestro nuevo número a los viajes en el tiempo. ¿Os apetece viajar a la época de las cavernas? ¿O prefieres conocer el futuro? A lo mejor es más de tu gusto darle a “pause” y disfrutar de la tranquilidad y la soledad…

Leer más

¿Dónde será #EdiLega2018?: Una visita al Centro Cívico José Saramago

Buenas a todos,

En menos de un mes tendrá lugar la primera edición de #EdiLega, el primer evento dedicado a la edición literaria en Leganés. Enfocado al público profesional y organizado de forma conjunta por Página en Blanco y la Red de Bibliotecas Municipales.

Leer más

Entrevista a Santiago García-Clairac (Primera parte): Si los niños ven que los adultos le damos importancia a la Literatura, ellos también se la dan

 “Si los niños ven que los adultos le damos importancia a la Literatura, ellos también se la dan”

 

Hace unos días, nuestros socios Ángel García Ropero y Santiago García-Clairac se encontraron en Madrid con motivo de la entrega del Premio Cervantes Chico. Hablaron de Literatura, de Cultura y de muchas cosas más. Durante las próximas semanas os traeremos una serie de artículos sobre todo aquello de lo que hablaron.

Leer más

#Inktober 2018: Una comunidad manchándose las manos de tinta

¿Qué es el #Inktober?

El #inktober es un evento anual que surgió hace unos años a través de internet. El ilustrador Jake Parker tuvo en 2009 la idea de ponerse un reto personal, en sus palabras mejorar su entintado y desarrollar hábitos positivos de dibujo (Sacado de inktober.com). Posteriormente, el mundo se unió.

El #inktober consiste en dibujar una ilustración por cada día de octubre. En teoría tiene que ser dibujo tradicional (papel y lapiz) y el acabado debe ser tinta (ink), pero cada ilustrador lo adapta a su estilo y a sus gustos.

Leer más

Libros Libres: La última canción de los dragones

Dejad que os cuente la historia del último dragón. Las viejas leyendas, oídas por los abuelos de los abuelos de los viejos del lugar, cuentan que habitó una enorme torre abandonada hasta el final de sus días. Pero, ¿sabéis acaso por qué se marchó a ese lugar? Huyó allí tras la Guerra de los Dragones, un triste conflicto que destruyó el mundo tal y como se conocía muchos años antes de que el primer hombre diera su primer paso sobre estas tierras.

Los cuentos dicen que el dragón lloró cada noche la perdida de su especie. Lloró tanto, que sus lagrimas se convirtieron en un gran lago que inundó el valle y le aisló, más aún si cabe, del mundo exterior. Pero no era un lago corriente, no. Como sabréis, los dragones tienen fuego en su interior. Y sus lágrimas salían tan calientes que provocaron una densa niebla que ocultó la torre y a su último habitante. El dragón gimió y lloró durante siglos hasta que sus escamas se hicieron una con la piedra de la fortaleza, hasta que sus colmillos y garras se secaron y cayeron, hasta que sus ganas de vivir perdieron la batalla frente a la desesperación de ser el último de los suyos. Su cuerpo se volvió de roca  y, aun así, el último de los dragones siguió llorando y gimiendo. Dicen que quien pudo oír sus lamentos reconoció el dolor de la canción, una bella melodía sobre la perdida, el sufrimiento y el amor que hacía llorar hasta a las rocas.

Leer más